Ingredientes
- 1 kilo de setas variadas (champiñón marrón, blanco y shitake)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta, al gusto
- 2 kilos de tomates maduros
- 2 cebollas medianas, a daditos
- 2 zanahorias medianas, a daditos
- 3 tallos de apio, a daditos
- 5 dientes de ajo, a daditos
- 1 taza de caldo de verduras
- 1 taza de vino blanco seco
- 1 taza de leche
- ¼ de taza de hojas de albahaca rasgadas (y más para decorar, si quieres)
- 500 g de pasta seca
- queso parmesano, al gusto
Boloñesa de setas
En sådan där pastasås som verkligen överraskar på bästa sätt. Mustig, fyllig och full av smak – med all den komfort man förväntar sig av en klassisk ragù, men helt baserad på svamp. Med Ankarsrum blir processen dessutom både enklare och bättre, från att pressa ut maximal mängd tomatsås till att skapa den perfekta, köttiga konsistensen på svampen. Det här är ett perfekt recept för storkok – laga en gång och njut hela veckan.
Sigue estos pasos
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Precalienta el horno a 205 °C y, mientras tanto, coloca una rejilla dentro de una bandeja plana. Cepilla las setas para eliminar la tierra y recórtales un poco el tallo. Luego, colócalas en la rejilla con el tallo abajo. Píntalas con un poco con aceite de oliva y salpimiéntalas. Ásalas unos 25 minutos, hasta que estén tiernas.
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Una vez frías al tacto, estrújalas con delicadeza para que suelten todo el líquido y reserva los jugos para la salsa. Congela las setas entre 20 y 30 minutos, hasta que estén firmes pero no sólidas.
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Mientras, acopla la trituradora en tu Ankarsrum con un cuenco grande debajo para que caiga dentro todo el tomate triturado y otro para la pulpa. Tritura los tomates a velocidad media (~ 6 en punto), ayudándote del mazo si fuera necesario. Para un mejor resultado, pasa la pulpa por la trituradora 1 o 2 veces más, así le extraerás todo el jugo a los tomates. Deberías obtener unas 4 tazas.
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En una cazuela grande a fuego medio-alto, calienta 2 cucharadas de tomate. Echa dentro la cebolla, la zanahoria, el apio y el ajo, salpimienta y rehoga las verduras entre 5 y 7 minutos, hasta que se doren un poco. Vierte el tomate triturado y el jugo de las setas que has reservado, vuelve a sazonar y lleva a ebullición. Entonces, baja el fuego a un hervor suave y mantén la cocción 15 minutos.
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Coloca la picadora de carne en la Ankarsrum (disco de 4,5 mm). Corta las setas más grandes por la mitad y pícalas todas a velocidad media (~ 6 en punto) de modo que caigan en un cuenco.
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Incorpora las setas picadas a la salsa junto con el caldo de verduras, el vino blanco y la albahaca. Cocina todo en un hervor suave unos 30 minutos, hasta que la salsa esté cremosa y sabrosa.
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Lleva a ebullición una olla grande con agua salada y cocina la pasta siguiendo las instrucciones del envase. Justo en el último minuto de cocción, vierte a la salsa la leche y rectifica de sazón. Agrega luego una cantidad generosa de parmesano y remueve para que se integre bien.
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Echa la pasta cocida a la salsa y agita para que se empape bien. Si quieres, añade más parmesano y albahaca.
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Con la salsa que sobre, espera a que se enfríe por completo y luego pásala a un recipiente hermético. Consérvala en el frigorífico hasta 3 días o en el congelador de 3 a 6 meses.
Apuntes:
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Pasa varias veces la pulpa por la trituradora: Darle 1 o 2 pasadas adicionales te aportará mucho más jugo y aprovecharás mucho más los tomates.
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Deja las setas en el congelador un rato antes de picarlas: Este golpe rápido de frío ayuda a que estén más firmes y se piquen mejor sin que se deshagan, lo que resulta especialmente útil con variedades más blandas como las setas shitake.
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Desarrolla el sabor poco a poco: Cuanto más tiempo se cocine a fuego lento, mejor sabrá la salsa. Si puedes alargar 15 o 20 minutos más, no lo dudes, el resultado será aún más sabroso.